
El alza de alimentos y servicios mantuvo presiones en los precios durante febrero, mientras el componente subyacente —clave para Banxico— se ubicó en 4.50% anual.
La inflación en México volvió a ubicarse por encima del rango objetivo del banco central durante febrero, impulsada principalmente por el encarecimiento de alimentos y algunos servicios. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una inflación mensual de 0.50% en febrero, con lo que la inflación anual se ubicó en 4.02%, informó el Inegi.
El resultado mantiene al indicador por encima del rango objetivo del Banco de México, que es de 3% +/- un punto porcentual, es decir entre 2% y 4%.
El componente subyacente —que excluye precios más volátiles y es el que sigue con mayor atención el banco central— aumentó 0.46% en el mes y 4.50% a tasa anual, lo que indica que las presiones inflacionarias aún persisten en la economía.
Dentro de este indicador, los servicios subieron 0.52% mensual, mientras que las mercancías aumentaron 0.39%, reflejando incrementos tanto en productos como en actividades relacionadas con el consumo.
En el componente no subyacente, los precios avanzaron 0.64% en el mes, principalmente por el encarecimiento de algunos productos agropecuarios. Entre los productos con mayor incidencia al alza destacaron:
También influyeron en la inflación los aumentos en loncherías, fondas, torterías y taquerías, así como en restaurantes. En contraste, algunos productos ayudaron a moderar el índice, como el gas doméstico LP, el huevo y el pollo, cuyos precios disminuyeron durante el mes.
Por categorías de consumo, los mayores incrementos anuales se registraron en:
El índice de precios de la canasta de consumo mínimo, que da seguimiento a 170 bienes y servicios esenciales para los hogares, aumentó 0.52% mensual y 3.84% anual en febrero.

El Banco Central de Venezuela (BCV) reveló el dato de la inflación el viernes, la primera vez que lo publica desde hace más de un año.
Venezuela cerró 2025 con la inflación más alta del mundo: 475%, una brutal aceleración encadenada al descontrol cambiario por el recrudecimiento de las sanciones de Estados Unidos contra el depuesto Nicolás Maduro.
El gobierno de Donald Trump ha levantado de manera gradual el castigo tras derrocar a Maduro en una incursión militar el 3 de enero.
Delcy Rodríguez, su vicepresidente y cerebro económico, asumió el poder y dio un vuelco a la maltrecha relación con Washington. Ambos países anunciaron la víspera que reanudarán los lazos diplomáticos, rotos en 2019.
El Banco Central de Venezuela (BCV) reveló el dato de la inflación el viernes, la primera vez que lo publica desde hace más de un año.
En 2024, Maduro informó que la inflación se situó en 48%, aunque no hubo un informe del banco emisor.
Según proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el año pasado Venezuela registró el alza de precios más alta del mundo.
"Tengo que zanquear de supermercado a otro. No debe ser", dijo a la AFP Alix Aponte, contadora de 58 años en una venta de verduras. Ante los elevados precios, "un aumento de salario sería muy importante".
La queja común entre los venezolanos es que el dinero no alcanza entre bajos sueldos y el altísimo costo de productos básicos como comida y medicinas.
El ingreso promedio se ubica entre los 100 y 300 dólares mensuales, muy por debajo de los 700 dólares que según estimaciones privadas se necesitan para cubrir la canasta alimentaria.
Solo la inflación de alimentos y bebidas fue 532% en el año. La educación subió 570%; alquileres, 340%; y salud, 445%.
"Un remedio (un medicamento) te vale 7,000" bolívares, se queja Rosa Pérez, de 71 años, que cobra una pensión de 130 bolívares, menos de 1 dólar. "Es demasiado".
Los comerciantes de un mercado en Caracas coinciden en que las últimas dos semanas estuvieron "muertas" con pocos clientes.
Sindicalistas protestaron más temprano por sus beneficios laborales, prácticamente inexistentes en la última década. Fustigaron tanto al gobierno como al sector empresarial.
"Hoy esa inflación nos está matando y esa inflación es responsabilidad de una política económica mal dirigida", reclamó Eduardo Sánchez, dirigente del gremio educativo.
La inflación en Venezuela llegó al 130,000% anual en 2018, la cresta de un período hiperinflacionario de cuatro años que cerró en 2021.
No hay escasez a diferencia de los años de la crisis profunda, cuando la gente hacía horas de fila para comprar medio kilo de café o azúcar.
El equipo económico de Maduro -encabezado entonces por Delcy Rodríguez- abordó la situación con más disciplina fiscal, paró la emisión de moneda, relajó controles y despenalizó el uso del dólar, que pasó a ser la moneda de facto.
Economistas miden también una inflación en dólares, que se ubicó en diciembre en 32%, según el economista Asdrúbal Oliveros. El BCV informó el miércoles que la economía creció casi 9% en 2025, empujada por la actividad petrolera.
Tamara Herrera, directora de la consultora Síntesis Financiera, explicó a la AFP que el desajuste comenzó en 2024 cuando Maduro congeló el tipo de cambio en medio de la campaña para su cuestionada reelección.
"Devaluación e inflación se encadenan", dijo al destacar el "contexto externo adverso por caída de los precios internacionales del petróleo y el retorno de la política de máxima presión sobre la actividad petrolera de Venezuela" por parte de Estados Unidos.
Herrera cree para este año el índice rondará 108% después de la caída de Maduro, que mejoró las perspectivas económicas.
El economista Jesús Palacios también tiene expectativas positivas para 2026.
"En adelante la expectativa de la inflación es hacia una moderación" que estima entre 150% y 200% anual, indicó.
Mientras, Henry de la Mano, un comerciante de 78 años, seguirá ajustando sus precios. La brecha entre el valor del dólar oficial y el del mercado, de más de 40%, no le da opción "Uno se angustia", añadió. "¿Vale la pena tener el negocio para tener pérdidas?".

El inicio de la construcción de la fábrica se estima en el segundo semestre de 2026 y en operación rumbo a 2028, además se prevé el desarrollo de otras siete plantas similares en diversas entidades del país.
La Secretaría de Desarrollo Energético de Tamaulipas ya trabaja en el desarrollo de su primera planta para la fabricación de etanol en México, que se producirá a través de sorgo de maíz.
Aunque el desarrollo del etanol para su incorporación al sistema energético en México aún es limitado, no existen plantas cuya producción esté destinada específicamente a este fin, sí operan algunos casos aislados que abastecen principalmente a la industria farmacéutica. Sin embargo, ese panorama está a punto de cambiar.
Se espera que la construcción de la planta de etanol pueda iniciar en el segundo semestre de 2026, y entre en operación 48 meses después, es decir, a finales del 2028, explicó Walter Julián Ángel, titular de la Secretaría.
De manera inicial se considera una planta de 890,000 litros diarios de etanol, con una capacidad de procesamiento de más de 1.2 millones de toneladas de sorgo al año; cuya ubicación será el puerto de Matamoros.
El estado será socio del proyecto, pero se contará con inversión privada a fin de que se pueda garantizar y fortalecer el esquema de financiamiento de la manera más rápida posible.
“En Tamaulipas identificamos un área de oportunidad porque somos un estado productor de sorgo, y en su mayoría unas dos millones de toneladas, no tiene mercado, y la intención es procesarlo hacia al etanol y otros subproductos, lo que se vuelve en una alternativa para los productores y se comienza a desarrollar ese mercado”, añadió.
Luis Obediente, CEO de Lutha Grup, explicó que dentro de la parte privada que desarrolla el proyecto, están abiertos a desarrollar, al menos, siete plantas más de etanol en distintas entidades del país, siendo la de Tamaulipas el piloto en el que se espera tener éxito.
“Esto va a depender de las necesidades del país, esperamos que las leyes cambien sobre los requerimientos del etanol, y entonces poder desarrollar más plantas, todo dependerá de las necesidades del mercado mexicano y de cómo se vaya desarrollando”, añadió.
Dado que en México, de momento, no se tiene un mercado puntual para el etanol ni la regulación necesaria, existen dos planes para el aprovechamiento de ese etanol: el primero es comercializarlo en Centroamérica y el segundo es el mercado europeo, pero ahí hay que cumplir con algunos estándares de regulación específicos.
“Pero sin lugar a dudas, creemos que el mejor mercado que podemos tener es nuestro propio país, porque si se autoriza incrementar la participación del etanol, en la mezcla con las gasolinas, ya no como un oxigenante, sino ya como un componente de la mezcla, es decir, superior al 5.8 que permite la gasolina hoy en día, entonces ese etanol se quedaría en el país”, aseguró Ángel
En esa línea, también se tiene mapeada una planta más al sur del estado, que en caso de tener el vehículo financiero exitoso en el primer proyecto, se podría incluir para su desarrollo.
Incluso, otra apuesta del estado es entrar al mercado del SAF (Combustible Sostenible de Aviación), aunque la tecnología para hacerlo realidad existe, se reconoce que es un reto muy grande y que todavía es poco rentable poder convertirlo en SAF.
En México existe un debate puntual sobre el uso del etanol desde varios frentes: industrial, productivo, regulatorio y comercial.
“Se ha generado un debate muy amplio en los últimos 5 años, sobre la necesidad de poder incorporar este etanol en el sistema energético de México, lo que estamos buscando son áreas de oportunidad, particularmente desde lo social, para mejorar el ingreso de los productores y tener mejores procesos productivos de los cultivos”, aseguró el funcionario.
Sin embargo, desde la Secretaría de Energía ya se está pensando incorporar dentro del sistema energético en su mezcla con las gasolinas, lo que ayudaría a generar una demanda del etanol y a darle una viabilidad a su producción en México.
En el país el uso de etanol está permitido en mezcla con las gasolinas en apenas un 5.8%, pero exenta a las principales ciudades que son la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, bajo un principio de evitar mayores niveles de contaminación de ozono.

La compra de bonos de Netflix y Warner Bros por parte de Trump coincidió con el proceso de revisión de una de las mayores operaciones del sector.
Documentos financieros divulgados por autoridades estadounidenses revelaron que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó inversiones por más de un millón de dólares en bonos vinculados a empresas del sector del entretenimiento mientras se desarrollaba una de las operaciones corporativas más relevantes del momento en la industria del streaming.
Las adquisiciones se realizaron en compañías directamente relacionadas con una propuesta de compra que buscaba unir a dos gigantes del sector: Netflix y Warner Bros. Discovery (WBD). La operación, valorada en decenas de miles de millones de dólares, generó cuestionamientos políticos y regulatorios en Estados Unidos.
Un informe compartido por la Casa Blanca mostró que el mandatario adquirió bonos por montos que, en conjunto, superan el millón de dólares en Netflix y Warner Bros. Discovery.
De acuerdo con esos registros, se realizaron dos compras de bonos de cada compañía, cada una por un monto mínimo de 502 mil dólares, lo que sitúa el valor total de esas operaciones en más de un millón de dólares.
Las transacciones se llevaron a cabo el 12 y el 16 de diciembre, apenas unos días después de que se anunciara el acuerdo mediante el cual Netflix buscaba adquirir Warner Bros Discovery en una operación valuada en 82 mil 700 millones de dólares.
Las compras ocurrieron también poco tiempo después de que el propio Trump señalara públicamente que podría involucrarse en la evaluación del acuerdo desde el ámbito regulatorio. Durante una declaración ante periodistas en el Centro Kennedy, el mandatario expresó que la operación aumentaría de forma considerable la participación de mercado de Netflix.
“Tienen una participación de mercado muy grande. Cuando tengan Warner Bros, esa participación aumentará mucho. Así que no lo sé. Eso será para que lo analicen algunos economistas y también… yo participaré en esa decisión”, comentó el presidente.
Mientras avanzaban las negociaciones, otra empresa entró en competencia por el control de Warner Bros Discovery. Paramount Skydance lanzó una oferta por 108 mil 400 millones de dólares, respaldada por su director ejecutivo David Ellison y por su padre, el empresario tecnológico Larry Ellison.
Ambos mantienen una relación cercana con el entorno político de Trump, lo que aumentó la atención pública sobre el proceso de compra.
La posible adquisición de Warner Bros Discovery por parte de Netflix también generó críticas desde distintos sectores políticos y de la industria del entretenimiento. La senadora estadounidense Elizabeth Warren calificó la operación como “una pesadilla antimonopolio”, al advertir que podría concentrar demasiado poder dentro del mercado del streaming.
Organizaciones de trabajadores del sector audiovisual también cuestionaron el acuerdo. El sindicato de guionistas de Estados Unidos advirtió que la integración podría provocar pérdidas de empleo, presión sobre salarios y menor diversidad de contenidos.
Los reportes financieros también revelaron que Trump adquirió alrededor de 100 millones de dólares en bonos corporativos y municipales entre mediados de noviembre y finales de diciembre.
Durante ese periodo, el mandatario invirtió en deuda emitida por diversas compañías e instituciones financieras, entre ellas Citigroup, Morgan Stanley y Wells Fargo.
Además, el presidente adquirió bonos emitidos por otras compañías como SiriusXM, General Motors, Occidental Petroleum, Victoria’s Secret, Macy’s, Carnival y Boeing.
Otro documento publicado posteriormente por la Oficina de Ética del Gobierno de Estados Unidos, informó además que el fideicomiso que administra sus activos realizó nuevas adquisiciones de deuda de Netflix en enero, con operaciones que en conjunto elevaron el monto invertido en esa empresa hasta 1.25 millones de dólares.
Frente a las preguntas sobre posibles conflictos de interés, funcionarios de la Casa Blanca señalaron que las inversiones del presidente se encuentran dentro de un fideicomiso administrado por terceros, el cual es gestionado por asesores financieros independientes.
De acuerdo con The Washington Post un funcionario de la administración, ni Trump ni miembros de su familia participan directamente en las decisiones relacionadas con la compra o venta de activos dentro del portafolio.
Las instituciones financieras encargadas del fideicomiso son quienes determinan qué inversiones se realizan y en qué momento se ejecutan las operaciones dentro de la cartera
La disputa por el control de WBD finalmente se resolvió a finales de febrero, cuando Paramount Skydance acordó adquirir la compañía por 110 mil millones de dólares, tras imponerse a Netflix en una competencia que se prolongó durante varios meses.
El acuerdo anunciado el 28 de febrero de 2026 pone fin a un proceso de negociaciones que se extendió por cerca de cinco meses y que fue seguido de cerca por reguladores, analistas del mercado y autoridades estadounidenses.
La nueva entidad surgida de la operación integrará activos como CNN, CBS, HBO y Nickelodeon, además de algunas de las franquicias más conocidas de Hollywood, entre ellas Harry Potter, Game of Thrones, el universo de DC, Misión Imposible y Bob Esponja.
Dentro del mismo grupo también quedarán las plataformas de streaming HBO Max y Paramount+, que a finales de 2025 contaban con 131.6 millones y 78.9 millones de suscriptores, respectivamente.
En términos financieros, Paramount pagará 31 dólares por cada acción de Warner, lo que implica un valor de capital de 81 mil millones de dólares. Al incluir la deuda que asumirá la compañía compradora, el valor total de la operación asciende a 110 mil millones de dólares.
El acuerdo aún debe superar revisiones regulatorias en Estados Unidos y Europa, y se espera que la transacción pueda completarse durante el tercer trimestre de 2026.