
El programa Pago en Especie del Servicio de Administración Tributaria permite a artistas cumplir sus obligaciones fiscales con pinturas, esculturas o grabados, un esquema vigente desde 1957 que reúne más de 13,000 obras.
En México, los artistas tienen una forma creativa de cumplir con el SAT. En lugar de transferencias o pagos en efectivo, pueden hacerlo con lo que mejor saben hacer: sus obras, como pinturas, esculturas, grabados o incluso piezas digitales.
De una iniciativa que surgió en 1957, entre artistas como David Alfaro Siqueiros y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), se creó un programa que sigue vigente para quienes viven de la producción artística: Pago en Especie.
Todo inició con una propuesta hace más de medio siglo. En 1957, un grupo de artistas en México, liderado por David Alfaro Siqueiros, solicitaron al entonces Director del Impuesto sobre la Renta, Hugo B. Margáin, la opción de pagar sus impuestos mediante obra plástica con su firma.
“Nosotros somos artistas, sabemos pintar o grabar, pero los números no se nos dan. ¿Cómo podemos hacerle? Si nosotros damos la obra a cambios de impuestos, el Estado Mexicano puede hacerse de una gran colección”, así lo explicó Adriana Castillo Román, Directora de Conservaduría de Palacio Nacional y Patrimonio Cultural, quien se encarga de la gestión de gran parte de las obras de este programa.
En esa época, no existía el Servicio de Administración Tributaria (SAT), por lo que los impuestos entraban de manera directa. La propuesta planteaba un beneficio doble: mientras los artistas cumplían sus obligaciones fiscales con su obra, el Estado fortalecía su acervo cultural.
Así comenzó el programa fiscal, con la participación de artistas como Diego Rivera, Rufino Tamayo y Raúl Anguiano.
Fue totalmente innovador, y tardó muchos años en formalizarse. Fue hasta marzo de 1975 , cuando Pago en Especie fue establecido por un decreto presidencial, el cual fue actualizado el 31 de octubre de 1994 , y sigue vigente hasta nuestros días con algunas modificaciones posteriores en 2006 y 2007.
Inicialmente, las obras contempladas se limitaban a los formatos clásicos como la pintura o la escultura, pero actualmente también se reciben piezas de fotografía, instalación y arte digital.
De acuerdo con datos de Hacienda, al menos 1,462 artistas han participado en este esquema tributario desde su existencia, lo que ha contribuido a generar un acervo estimado de 13,202 obras hasta el ejercicio fiscal 2024.
El pago en especie no funciona con porcentajes de IVA o ISR, sino con una tabla y con equivalencias técnicas.
El decreto oficial estipula que el pago en especie se basa en el número de obras que el artista vendió en el ejercicio fiscal: De 1 a 5 obras vendidas: se entrega 1 obra De 6 a 8 obras vendidas: se entregan 2 obras De 9 a 11: 3 obras De 12 a 14: 4 obras De 15 a 20: 5 obras Más de 21: 6 obras
Y no entra cualquier pieza, sino que debe ser representativa de la producción de artista, y poseer dimensiones, así como una técnica similar a las que fueron enajenadas en el trienio anterior.
“No puedo decir que si soy escultor voy a pagar mis impuestos con una pintura”, explicó Salvador Rotter, integrante de la Comisión de Desarrollo de Investigación Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM). “Si vendí esculturas, tengo que pagar con esculturas”.
Las obras son evaluadas por un comité especializado en el que participa personal del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
“Hay dentro de la Secretaría de Hacienda un equipo de gente, entre ellos personal de Bellas Artes, que reciben las obras y valoran si realmente es una obra de arte o no”, señaló el especialista.
Si el comité considera que la pieza no cumple con los requisitos, el artista debe presentar otra.
Además de las dimensiones y técnicas, las piezas deben estar firmadas, fechadas y con número de serie. En caso de pinturas, fotografías o grabados, se deben enmarcar, y las esculturas deberán estar guardadas en una caja de madera para su transportación.
Salvador Rotter explicó que las y los artistas deben tributar bajo el régimen de Actividades Empresariales y Profesionales, y recibir ingresos por la enajenación de sus obras.
En una situación tradicional, al vender una obra, el comprador tendría que retener ISR e IVA, como si fuera un honorario. Pero cuando los artistas deciden pagar con sus propias obras al SAT, recibirían el pago global de su trabajo.
“Si ellos deciden pagar mediante obras de arte, entonces la persona que les paga ya no les retiene esos impuestos”, explicó el experto.
Para acceder al esquema fiscal, deberán acercarse de manera presencial al SAT para presentar el Aviso de inicio de pago en especie, conocido como Formato HDA-1, un documento que incluye información personal del artista y el consentimiento de pagar los impuestos por esta vía.
Al momento de su presentación, se requiere llevar los siguientes documentos:
A diferencia de la mayoría de contribytentes, que presentan su declaración anual en abril, los artistas que pagan en especie pueden hacerlo desde antes.
“Ellos presentan su declaración desde febrero y señalan cuántas obras enajenaron durante el año anterior”, explicó Rotter. “Además acompañan la información de las obras que proponen entregar como pago”.
En la declaración, deben reportar cuántas obras fueron producidas, cuántas vendidas, cuántas donadas y las que serán sujetas al pago en especie. Cada artista puede decidir si mantenerse en el programa o volver al esquema tradicional de pago de impuestos con dinero. En esta situación, deberán volver al SAT y presentar el Aviso de término de pago en especie.
Las pinturas o esculturas que son entregadas al SAT no son para tenerlas en una bodega, al contrario. Una ventaja de acceder a este programa es que las obras serán destinadas a diferentes dependencias como museos, universidades o edificios públicos.
De acuerdo Adriana Castillo Román, el fisco realiza un sorteo a los tres órdenes de gobierno:
Las que corresponden a este último, entran a la Dirección de Conservaduría de Palacio Nacional y Patrimonio Cultural, una dependencia que se encarga de la divulgación de las piezas a través de colaboraciones con museos y colecciones nacionales e internacionales, tanto privadas como públicas.
Entonces, es una forma de asegurarse que las obras de arte estarán en buenas condiciones para su exposición en diferentes lugares. “Es una colección viva de arte moderno y contemporáneo. Me atrevería a decir que es una de las más importantes del país”, señaló Adriana Castillo, titular de la dependencia.
Además, Hacienda prepara una actualización del Sistema de Registro y Administración de Colecciones (SIRAC), una herramienta digital que permite consultar los datos detallados de cada obra, para saber en qué sitio están exhibidas.

Julio Escandón, director general del banco, afirma que tras los señalamientos de EU contra instituciones financieras, se optó por frenar la captación de nuevos clientes y reforzar sus controles de cumplimiento.
La prudencia fue el sello de Banco BASE en 2025, cuando el sistema financiero se cimbró tras los señalamientos por lavado de dinero.
Julio Escandón, director general del banco, contó en entrevista con motivo de la 89 Convención Bancaria que la prudencia fue clave para mantener a salvo un negocio que lleva cuatro décadas en operación.
Banco BASE es uno de los bancos que en México se especializa en comercio exterior, manejo de divisas y pagos internacionales. En el 2025 sus activos fueron de 196,760 millones de pesos, lo que significó un crecimiento de 57%.
Sin embargo, la cartera de crédito, la captación y las utilidades vieron un retroceso el año pasado como respuesta a este manejo prudente del negocio en un contexto en el que Estados Unidos puso a los bancos bajo la lupa.
Esta prudencia se manifestó en su respuesta a las acusaciones de lavado de dinero, donde la primera instrucción fue no captar clientes nuevos y revisar exhaustivamente a los que ya tenían. La cartera de crédito fue de 10,109 millones de pesos, una caída de 12% en comparación con el 2024 mientras que las utilidades bajaron un 9%.
Escandón dijo que no le preocupa haber tenido un bajo ritmo el año pasado porque, para tener permanencia en el negocio, “hay que saber en qué momento retraerse y en qué momento salir con estrategias”.
Cuando a finales de junio, el Departamento del Tesoro señaló a Intercam, Vector y CI Banco, el banco que dirige Escandón se negó a aceptar nuevos clientes, incluyendo a ex clientes de estos bancos señalados. No era el momento de ser agresivos.
“Siempre le habíamos dicho a las autoridades en México y a la ABM que tratáramos todos de estar delante de la regulación mexicana”, contó Escandón.
En su consideración, no es que la ley esté mal, pero en Estados Unidos no la ven lo suficientemente robusta.
“Hace como 10 años nos dimos cuenta de que de que de que teníamos que estar un paso adelante de lo que nos exigían en México”, dijo. Por eso, contrataron a una firma en Estados Unidos que les ayudó a hacer un análisis del banco para que tuvieran lineamientos como si fueran un banco norteamericano.
Escandón dijo que los señalamientos del Departamento del Tesoro fueron una sacudida para todos.
El directivo consideró que el gobierno de Donald Trump tenía la encomienda de presionar para que se tomaran acciones en contra del narcotráfico y este fue el manotazo final.
Sobre las medidas que desde entonces tomó la banca, como la creación de Veradat, un sistema en el que los bancos van a intercambiar información, Banco BASE dice que se tienen que crear los mecanismos para tener una banca vanguardista y por delante de lo que exige la ley.
Veradat tiene el propósito de conocer, prevenir y actuar actuar de manera ágil ante casos potenciales de lavado de dinero; sin que los bancos deban transmitir datos sensibles de los clientes.
Haber contratado a una consultora que les ayudara a prevenir estos delitos implicó invertir en sistemas, personal y modelos, obteniendo una certificación de cumplimiento con la norma americana. Considera que todos los bancos deberían buscar una certificación de cumplimiento con las normas americanas, ya que esto "inmuniza" y ayuda a identificar si se está haciendo de manera correcta la operación.
En años previos, Banco BASE externó sus intenciones de abrir una sucursal en China, pero optaron por una oficina de representación ante la negativa de relaciones que parece tener Estados Unidos con ese país.

El sector público y el privado lanzan una estrategia de comunicación en Estados Unidos y Canadá para mantener la confianza en el destino México tras episodios de violencia y capitalizar el impulso del Mundial 2026.
La industria turística acelera una estrategia de contención y promoción internacional para blindar la percepción de seguridad del país que se ha visto afectada por los episodios de violencia, como los ocurridos en Guadalajara, a finales de febrero.
Con miras a fortalecer al sector más allá del Mundial de Fútbol de 2026, el sector público y privado suman fuerzas en una campaña de comunicación dirigida principalmente a Estados Unidos y Canadá, los principales mercados emisores de turistas y viajeros, para mantener la confianza en la marca México y sostener el crecimiento del turismo internacional.
Antonio Cosío, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), comenta que trabajan en conjunto con la Secretaría de Turismo de México (Sectur) y con la Unión de Secretarios de Turismo de México (Asetur) en esta estrategia de difusión de información Verificada a América del Norte y monitoreo permanente para responder a información incorrecta sobre el país.
Para el despliegue de esta estrategia, se contrató a la empresa Global Nexus, y de acuerdo con el presidente del CNTE, tiene como ejes principales la comunicación inmediata, con la difusión de información sobre la operación de los destinos, protocolos de seguridad y capacidad instalada; gestión con medios y actores claves en Estados Unidos y Canadá para asegurar que la narrativa sobre México sea sustentada en hechos, y un monitoreo permanente y respuesta rápida para evitar desinformación.
“No solo se trata de contener una coyuntura, sino de fortalecer la certeza. México está preparado, está operando y está listo para recibir el turismo internacional rumbo a la Copa del Mundo de 2026 y otros eventos de gran relevancia a nivel global. El mensaje que queremos dar es claro, tenemos coordinación institucional, liderazgo y una industria sólida que sigue creciendo”, declara Cosío.
De cara al Mundial de 2026, la programación de vuelos muestra un incremento moderado en la oferta de asientos, especialmente hacia Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, sedes del torneo en México. En estos destinos, el CNET proyecta un aumento cercano al 5.5% en vuelos internacionales y de alrededor de 5.7% en rutas nacionales durante el periodo del evento.
Las estimaciones del sector apuntan a que el Mundial generará alrededor de 836,000 turistas adicionales, de los cuales unos 556,000 serían nacionales y cerca de 280,000 extranjeros. Este flujo podría traducirse en una derrama económica adicional de aproximadamente 2,100 millones de dólares para la industria turística, de acuerdo con datos que comparte Cosío.
La Sectur, en tanto, proyecta que el Mundial atraerá a más de 5.5 millones de turistas internacionales adicionales a México, generando una derrama económica superior a los 60,000 millones de pesos.
La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) estima la creación de entre 12,000 y 14,000 empleos temporales durante el Mundial para atender el aumento de comensales.con una derrama gastronómica adicional cercana a 562 millones de dólares, ante la llegada de entre 2.5 a 3 millones de turistas adicionales.
Más allá del impacto inmediato, el sector ve en el evento deportivo una plataforma de promoción global que podría detonar mayores flujos turísticos en 2027, y para ello deben capitalizar esa oportunidad la industria con la estrategia conjunta de comunicación internacional.
“El efecto o la generación adicional de turistas podemos más que consolidarlas en el periodo del Mundial, y esto puede ser un detonante importante para el 2027, ya que como todos esperamos que este va a ser un evento extraordinario y puede ser un detonante importante para el 2027, ya que esperamos sea un catalizador de promoción para el año siguiente”, dijo Cosío.
Las proyecciones del CNET para este año estiman un crecimiento de alrededor de 5% en divisas turísticas y de 4% en la llegada total de turistas internacionales. En el caso del turismo aéreo, se prevé un incremento cercano a 3%, lo que permitiría alcanzar aproximadamente 23.6 millones de visitantes por esta vía. Mientras tanto, el mercado nacional podría crecer alrededor de 2%, en línea con el desempeño de la economía.
Tras los enfrentamientos por la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", el 22 de febrero de 2026, el turismo internacional tuvo un ligero impacto en destinos muy específicos, como el caso de Puerto Vallarta. El presidente del CNET adelantó que la afectación para Semana Santa en este destino es mínima.
Michelle Fridman, secretaria de Turismo de Jalisco, dijo a Expansión que probablemente haya un impacto para el turismo en Puerto Vallarta en los dos meses inmediatos al suceso, pero la industria apuesta por reforzar la promoción internacional y consolidar acuerdos comerciales a través de Gala Vallarta, uno de los encuentros de negocios de la industria en el Pacífico mexicano.
En esta edición participan 75 hosted buyers, 65 mayoristas y alrededor de 75 medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, cifras que reflejan el interés de la industria por mantener a la región dentro de los principales circuitos turísticos del país.
“No tenemos afectaciones en la operatividad de los destinos, es decir, tenemos de regreso nuestra conectividad, la movilidad y los hoteles están abiertos, más no me atreveré a decirte que no va a haber una afectación en el desempeño del mercado y estaremos esperando una una ligera disminución, pero estamos seguros que la recuperación va a ser muy próxima, porque o estamos viendo, estamos viendo los números de pasajeros en aeropuertos eh recuperarse rápidamente”, declara Fridman.
El turismo aéreo es el motor del sector. Alrededor del 80% de las divisas turísticas provienen de viajeros que llegan por avión, una tendencia que se ha mantenido en los últimos años. Este segmento destaca no solo por su volumen, sino por su mayor derrama económica: cada turista aéreo deja en promedio 1,220 dólares, muy por encima de otros visitantes internacionales como los excursionistas, cuyo gasto promedio ronda los 60 dólares, o los pasajeros de crucero, con cerca de 84 dólares.
Estados Unidos continúa como el principal origen de visitantes internacionales hacia México, con cerca de dos terceras partes del total de turistas que llegan por vía aérea. Canadá se consolida como el segundo mercado con mayor crecimiento, con una participación cercana al 13%, lo que equivale a uno de cada siete turistas internacionales que arriban al país, de acuerdo con datos del CNET.
También se observan avances en mercados europeos como Reino Unido y España, mientras que otros como Francia y Alemania muestran retrocesos. En América Latina, Colombia ha registrado una caída por segundo año consecutivo, influida por cambios en las políticas migratorias, mientras que Argentina y Chile presentan señales positivas.
El turismo terrestre también mostró un comportamiento positivo, especialmente en el flujo fronterizo. Los visitantes internacionales que cruzan por la frontera contribuyen significativamente a mantener un saldo favorable en la balanza turística del país. En conjunto, el movimiento fronterizo se encamina a recuperar los niveles previos a la pandemia.
El segmento de cruceros también cerró el año con resultados positivos, incluso tras la implementación por primera vez de un pago de derechos para este tipo de visitantes. Pese a esta nueva obligación, el flujo de pasajeros marítimos continuó creciendo.
En contraste, el mercado interno mostró un avance más moderado. Las visitas a zonas arqueológicas y museos aumentaron apenas 1.1% frente al año previo, y aún se mantienen por debajo de los niveles registrados en 2019, lo que refleja un rezago en el turismo cultural.
En el frente internacional, México enfrenta un entorno competitivo más equilibrado. Durante la pandemia el país ganó participación en el mercado estadounidense al ser uno de los pocos destinos abiertos; sin embargo, conforme se normalizaron los viajes globales, otros destinos comenzaron a recuperar terreno. Actualmente México mantiene una participación cercana al 18.5% en ese mercado, todavía por encima de los niveles previos a la crisis sanitaria, aunque con una ligera disminución frente a 2024.
Entre los destinos competidores, República Dominicana continúa consolidando su crecimiento y se acerca a los nueve millones de turistas internacionales. En contraste, Cuba registra caídas consecutivas, mientras que Jamaica enfrentó una reducción de 13.4% en la llegada de visitantes el año pasado, en parte por el impacto de huracanes.
En el ámbito aéreo, Cancún se mantiene como el aeropuerto con mayor tráfico internacional, seguido por la Ciudad de México y Puerto Vallarta, aunque este último registró una caída en el flujo de pasajeros. Monterrey, por su parte, destaca con un crecimiento cercano al 16% en tráfico internacional. En el mercado doméstico, las aerolíneas de bajo costo dominan el sector, particularmente Viva y Volaris, que concentran cerca del 40% cada una en el transporte de pasajeros dentro del país.

El repunte del petróleo ante el riesgo de interrupciones en el Estrecho de Ormuz y los episodios de aversión al riesgo presionan a divisas y bolsas emergentes; en Latinoamérica se beneficia del alza en materias primas.
Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente han elevado la volatilidad en los mercados financieros globales y provocado episodios de aversión al riesgo entre inversionistas. Sin embargo, analistas consideran que el atractivo relativo de mercados emergentes como México o Brasil podría mantenerse, impulsado por el diferencial de tasas de interés y por el papel que algunos países de la región tienen como productores de materias primas.
De acuerdo con Ramsé Gutiérrez, Senior VP y codirector de inversiones en Franklin Templeton, los conflictos geopolíticos suelen provocar episodios de risk-off, en los que los inversionistas reducen su exposición a activos considerados más riesgosos y aumentan posiciones en dólares, bonos del Tesoro de Estados Unidos u oro.
En ese contexto, es común observar pausas en los flujos hacia mercados emergentes o incluso salidas de capital temporales. No obstante, el actual conflicto ha tenido un impacto más concentrado en el mercado de commodities, particularmente en los energéticos, debido a la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz para el comercio mundial de petróleo y gas.
“Las estimaciones de volatilidad muestran que el mayor estrés se concentra en el petróleo, mientras que los índices de volatilidad cambiaria y de mercados accionarios han registrado aumentos más moderados”, explicó Gutiérrez.
El repunte de los precios del petróleo ha reactivado los temores sobre inflación global y crecimiento económico. De acuerdo con diversos análisis de mercado, la escalada del conflicto ha llevado al crudo a acercarse a la barrera de los 120 dólares por barril, ante el riesgo de interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial.
Este entorno también ha provocado una rotación hacia activos ligados al sector energético. Según la gestora Aztlan Equity, la volatilidad reciente ha impulsado flujos hacia ETFs del sector energía, que acumulan rendimientos superiores a 20% en lo que va del año.
“Actualmente observamos disrupciones severas derivadas del conflicto geopolítico y su impacto en Irán, lo que genera una prima de riesgo inmediata en el crudo”, señaló Alejandro H. Garza Salazar, director de inversiones de Aztlan Equity, quien advierte que en un escenario extremo el barril podría alcanzar niveles cercanos a 150 dólares.
El encarecimiento de los energéticos introduce además un elemento diferenciador entre economías emergentes. Mientras algunos países enfrentan presiones inflacionarias por su dependencia de importaciones energéticas, otros podrían beneficiarse de un entorno de precios elevados.
Brasil, por ejemplo, se ha consolidado como uno de los principales exportadores netos de petróleo entre los mercados emergentes, lo que mejora sus términos de intercambio cuando suben los precios del crudo. México, aunque continúa importando combustibles refinados, mantiene una posición relevante como productor y exportador de petróleo.
Además del petróleo, el alza en otros commodities —como metales industriales o productos agrícolas— puede favorecer a varias economías latinoamericanas cuya estructura exportadora depende de estas materias primas.
Más allá del impacto inmediato del conflicto, uno de los factores que sigue sosteniendo el atractivo de América Latina es el diferencial de tasas frente a economías desarrolladas.
“Mientras las tasas reales se mantengan relativamente elevadas y los fundamentos macroeconómicos no se deterioren, es poco probable que se materialicen salidas de capital significativas de forma sostenida”, señaló Emanuel Juárez, analista senior de HF Markets.
En el corto plazo, el especialista considera probable observar ajustes tácticos en los portafolios internacionales y episodios de cautela, pero no un retiro masivo de capitales.
En el caso de México, los analistas coinciden en que el conflicto podría generar episodios de volatilidad, particularmente en el tipo de cambio .
El peso mexicano suele utilizarse como instrumento de cobertura global en momentos de aversión al riesgo, lo que amplifica sus movimientos frente al dólar. Durante los primeros días de tensión, la moneda pasó de niveles cercanos a 17.20 pesos por dólar a cotizar alrededor de 17.90.
No obstante, México cuenta con varios amortiguadores macroeconómicos que han permitido absorber choques externos en años recientes, entre ellos tasas de interés elevadas, un régimen cambiario flexible, reservas internacionales robustas y un sistema financiero relativamente sólido. De hecho, este lunes 9 de marzo el peso volvió a fortalecerse una vez que el presidente Donald Trump aseguró que el final de la guerra con Irán estaba cerca .
En México, el índice S&P/BMV IPC también ha reflejado parte de la volatilidad reciente. De acuerdo con análisis de Monex, el mercado accionario llegó a acumular un ajuste cercano a 6.6% desde su máximo de febrero, aunque ha mostrado señales de estabilización tras episodios de recuperación intradía.
La firma señala que, pese al ajuste reciente, los fundamentos del mercado no han cambiado de manera significativa y que la volatilidad actual podría representar una oportunidad para evaluar el posicionamiento de los inversionistas globales hacia mercados emergentes.
En este contexto, el escenario base para la región apunta más a mayor volatilidad que a una salida estructural de capitales, siempre que el conflicto se mantenga acotado y no provoque un choque energético prolongado que altere la inflación global o el ciclo de tasas de interés.
Por otro lado, de cara a la crisis del petróleo, está podría afectar mayormente a los mercados asiáticos, cuyos países dependen en mayor medida del crudo que atraviesa el Estrecho de Ormuz. Esto explica en parte que, desde el inicio del conflicto hasta este lunes 9 de marzo, el Nikkei (principal índice bursátil de Japón) se haya hundido 10.40%.