
TikTok USDS Joint Venture LLC atenderá a más de 200 millones de usuarios y 7.5 millones de empresas, al tiempo que implementará estrictas medidas para la protección de datos.
TikTok anunció la creación de una empresa conjunta mayoritariamente estadounidense para operar la plataforma en Estados Unidos, lo que permitirá a la red social evitar una prohibición relacionada con su propiedad china.
Llamada TikTok USDS Joint Venture LLC, la sociedad atenderá a más de 200 millones de usuarios y 7.5 millones de empresas, al tiempo que implementa estrictas medidas para la protección de datos, la seguridad del algoritmo y la moderación de contenidos, indicó en un comunicado.
El presidente Donald Trump celebró el movimiento, se atribuyó el mérito del acuerdo y agradeció a su par chino, Xi Jinping, por aprobarlo.
"¡Estoy tan feliz de haber ayudado a salvar TikTok!", dijo el magnate republicano en su red Truth Social el jueves por la noche. "Ahora será propiedad de un grupo de Grandes Patriotas e Inversores Estadounidenses, los más grandes del mundo, y será una voz importante".
"También me gustaría agradecer al presidente Xi, de China, por trabajar con nosotros y, en última instancia, aprobar el acuerdo", añadió.
La nueva estructura responde a una ley aprobada bajo el antecesor de Trump, Joe Biden, que obligó a la empresa china ByteDance a vender las operaciones de TikTok en Estados Unidos o enfrentar una prohibición en su mercado más importante.
ByteDance conserva una participación del 19.9% en la empresa conjunta, y mantiene así su propiedad por debajo del umbral del 20% estipulado por la ley. El monto de la transacción no se ha revelado. El año pasado, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, valoró TikTok USA en 14,000 millones de dólares, una cifra que los expertos consideraron muy por debajo de su nivel real.
Además, Silver Lake, Oracle y el fondo de inversión en IA MGX, con sede en Abu Dabi, poseen cada uno participaciones del 15%. El presidente ejecutivo de Oracle, Larry Ellison, es un aliado de larga data de Trump.
Entre otros inversores figura Dell Family Office, afiliadas de Susquehanna International Group y General Atlantic, además de varias otras firmas.
La empresa conjunta conservará la autoridad de toma de decisiones sobre las políticas de confianza y seguridad y la moderación de contenidos para los usuarios estadounidenses. Por su parte, las entidades globales de TikTok gestionarán la integración del producto a nivel internacional y las actividades comerciales, incluido el comercio electrónico y la publicidad. Según el acuerdo, los datos de los usuarios estadounidenses se almacenarán en la nube de Oracle, y su ciberseguridad será auditada por expertos externos en cumplimiento de las normas federales, dijo TikTok.
Consejo estadounidense
La empresa conjunta estará gobernada por un consejo de siete miembros, de mayoría estadounidense, que incluye al director ejecutivo de TikTok, el singapurense Shou Chew, y a ejecutivos de importantes firmas de inversión.
Adam Presser fue nombrado director ejecutivo de la nueva entidad y Will Farrell ejercerá como director de seguridad.
La ley que se aprobó en 2024 surgió cuando legisladores estadounidenses advirtieron que China podría usar TikTok para extraer datos de los estadounidenses o ejercer influencia a través de su algoritmo. Trump, incluso, advirtió sobre la plataforma durante su primera presidencia.
Pero el republicano, atribuyendo a la aplicación su atractivo entre los votantes jóvenes, retrasó la entrada en vigor mediante sucesivas órdenes ejecutivas, ampliando por última vez el plazo hasta el 22 de enero.
El acuerdo confirma en gran medida un esquema comunicado al personal por Chew el mes pasado. Trump dijo en septiembre que se había acordado una nueva empresa con China que cumpliría los requisitos de la ley.
El presidente se refirió específicamente a Ellison, uno de los hombres más ricos del mundo, como un actor clave en el acuerdo. El presidente ejecutivo de Oracle ha estado en el foco por sus tratos con Trump, quien ha involucrado a su viejo amigo en importantes alianzas de IA con OpenAI.
Ellison también ha financiado la reciente toma de control de Paramount por parte de su hijo David y la puja con Netflix por Warner Bros.

La retirada de algunas marcas chinas revela la falta de reglas que obliguen a garantizar el servicio, las refacciones y la documentación técnica, dejando a propietarios sin respaldo para trámites y mantenimiento básico.
La salida silenciosa de algunas marcas chinas del mercado mexicano ha comenzado a dejar un vacío inesperado para cientos de propietarios que hoy enfrentan trámites inconclusos, dudas técnicas y la imposibilidad de recibir servicio. Tras dos años de una expansión acelerada, parte de esa ola empieza a retroceder sin que existan reglas claras que obliguen a las empresas a mantener un soporte mínimo.
SEV es uno de los casos más recientes. La marca, creada en México y abastecida de vehículos eléctricos multimarca provenientes de China, llegó a ofrecer cuatro modelos —E-Nat, E-Tus, Friday y Friday 410— y a abrir agencias en puntos estratégicos de Ciudad de México y Estado de México. Hoy, esas instalaciones están cerradas.
La experiencia de clientes afectados revela la magnitud del problema. Una propietaria dijo a Expansión que, al intentar tramitar el holograma exento, le solicitaron, en la Secretaría de Movilidad, una carta de buen funcionamiento eléctrico emitida por la agencia. No pudo obtenerla. Las agencias de Tultitlán, Polanco, Satélite, Altavista y Santa Fe ya no operan, y el número de contacto que aparece en la página no es atendido por nadie.
Contestar ese tipo de consultas se ha vuelto complejo incluso para especialistas del sector. México no cuenta con una regulación que obligue a marcas o importadores a garantizar la disponibilidad de autopartes, servicio o soporte documental por un periodo mínimo, dejando la responsabilidad en manos de cada importador. Cuando estos salen del país sin un plan de continuidad, la carga recae por completo en el consumidor.
Un mercado abierto sin salvaguardas
Armando Soto, CEO de Kaso y Asociados, explica que la situación actual es producto de la forma en que se abrió el mercado en los últimos años. “Desafortunadamente, casos como este son consecuencia de esta apertura indiscriminada de marcas chinas que llegaron al país”.
Algunas de ellas, dice, construyeron redes de distribución y centros de autopartes, pero también hubo importadores que no tenían experiencia automotriz. SEV, por ejemplo, era el brazo de electromovilidad de Grupo Solarever, compañía enfocada en la producción, venta y distribución de paneles solares.
Incluso, la empresa llegó a prometer una base productiva en México. A principios de 2024 anunció una planta en Durango para realizar el ensamble final de algunos de los modelos que comercializaba en el país, un proyecto que contemplaba una inversión de 6,800 millones de pesos.
El problema, señala Soto, es que no hubo salvaguardas regulatorias que obligaran a garantizar la continuidad del servicio. El país ya había vivido un antecedente con la retirada de FAW tras su alianza con Grupo Salinas. En ese caso, el servicio se canalizó a algunos talleres independientes, pero las refacciones comenzaron a escasear.
Según Soto, en esos vacíos surgen mercados negros de importadores que traían esas partes, un fenómeno que eleva riesgos y deja vehículos circulando en condiciones inadecuadas.
Ante la imposibilidad de obtener documentos de agencias desaparecidas, una alternativa podría venir de entidades externas. “Quizá una entidad de acreditación podría certificar el buen funcionamiento del vehículo eléctrico para las futuras renovaciones de hologramas o placas verdes”, en referencia a organismos que podrían evaluar técnicamente los vehículos cuando ya no exista el respaldo de una marca.
Un entorno más difícil con nuevos aranceles
El escenario podría endurecerse aún más por la política comercial. La Secretaría de Economía impuso un arancel de hasta 50% a los vehículos provenientes de países con los que México no tiene tratado de libre comercio.
La medida encarecerá de inmediato los modelos importados desde China y presionaría a los proyectos que solo operan como importadores, obligándolos a replantear precios, volúmenes y viabilidad en el país.
Soto anticipa que, con esa presión adicional, habrá movimientos en el mercado. “Creo que sí vamos a ver una reconfiguración es un hecho. Con aranceles elevados, los modelos menos competitivos serían los primeros en salir”, dice.
La presión competitiva, la falta de escala y la ausencia de un respaldo corporativo directo desde China dificultan la permanencia de los proyectos más pequeños. De acuerdo con Soto, las marcas con estructura global en México —como las del grupo BYD, MG o GWM— podrán sostener operaciones, pero los importadores independientes podrían no superar un entorno más exigente.
Por otro lado, existe la posibilidad de que marcas que evaluaban entrar al país finalmente decidan no hacerlo. Ya hay antecedentes. Neta, una startup china de vehículos eléctricos, realizó un prelanzamiento en 2024, abrió una oficina y contrató personal, pero reculó antes del lanzamiento oficial. La empresa terminó por cerrar sus instalaciones y liquidar a su equipo a finales del año pasado.
Algunos competidores han advertido sobre el efecto reputacional que puede dejar esta nueva ola de salidas. Isidoro Massri, director de JAC en México, ha señalado en múltiples espacios que cada retiro abrupto reaviva el estigma que dejó FAW en el pasado y complica los esfuerzos de las marcas chinas consolidadas por construir confianza.
Para los jugadores que han invertido en red de distribución, posventa y presencia local, la salida de importadores pequeños o poco estructurados genera un impacto indirecto en la percepción del consumidor, que vuelve a cuestionar la permanencia y el soporte real de cualquier proyecto procedente de China.
Mientras el mercado se depura, los consumidores quedan atrapados entre trámites detenidos, refacciones difíciles de conseguir y vehículos cuya certificación eléctrica no encuentran quién la respalde. La salida silenciosa de algunas marcas chinas revela un riesgo mayor: sin reglas claras, el costo del desorden recae en quienes ya compraron un vehículo y ahora navegan sin guía en un mercado donde la apertura fue rápida, pero la protección al consumidor avanza lento.

La moneda mexicana acumula tres meses consecutivos de apreciación frente al dólar estadounidense y alcanza niveles no vistos desde 2024.
El súper peso mexicano está de regreso y todo apunta a que estará fuerte una buena parte de 2026. Y es que un mayor apetito por el riesgo y la expectativa de que las tasas de interés ya no bajen en México en el corto plazo han provocado el repunte de la moneda, que en lo que va del año acumula una apreciación de 3.1% frente al dólar estadounidense.
El peso ha ganado terreno debido a la debilidad global del billete verde en los mercados internacionales, ya que se ha visto afectado por las políticas impuestas por el presidente Donald Trump, quien anunció este jueves en Davos el lanzamiento de su nuevo Consejo de Paz.
El peso cerró operaciones el miércoles con una apreciación de 0.60% o 10.5 centavos, cotizando alrededor de 17.49 pesos por dólar, un nivel no visto desde el 3 de junio del 2024. La apreciación del peso ocurrió a la par de un regreso del apetito por riesgo al mercado financiero, permitiendo que las divisas más apreciadas sean principalmente de economías emergentes, refiere Gabriela Siller, directora de análisis económico financiero de Banco Base, en un reporte.
Ante este escenario, Banamex ajustó a la baja su pronóstico para el tipo de cambio al cierre del 2026, para dejarlo en 18.36 pesos, desde el 18.70 anterior.
"Desde la segunda mitad de abril del año pasado se comenzó a ver una tendencia de apreciación del peso mexicano, de tal manera que la moneda ha cotizado consistentemente por debajo de 18 por dólar desde finales de diciembre, y ha acumulado una apreciación de 3.1% en los primeros días del año que se ha acentuado durante las jornadas de esta semana", refiere en un reporte la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.
¿Por qué está de regreso el súper peso?
La moneda mexicana acumula tres meses consecutivos en apreciación frente al dólar. Esta tendencia obedece, en mayor medida, a la debilidad del billete verde en los mercados internacionales que a factores internos.
"Desde el año pasado diversos factores llevaron a una fuerte depreciación del dólar con respecto al resto de monedas a nivel global, destacando la incertidumbre comercial, el aumento de la deuda en EU y las dudas sobre su sostenibilidad en el largo plazo, así como los constantes ataques a la autonomía de la Reserva Federal", menciona Banamex.
Añade que en los primeros días de 2026 año, el dólar registró una ligera apreciación, la cual se revirtió por el escalamiento de tensiones comerciales y geopolíticas entre el mandatario estadounidense y los líderes europeos.
Cabe aclarar que el debilitamiento del dólar también ha impactado a otras divisas: el año pasado se registraron movimientos hacia activos diferentes al dólar, favoreciendo en particular a las monedas de Suecia, zona del euro, Suiza y Dinamarca.
Esta mañana, el presidente Trump presentó en el Foro de Davos la carta fundadora de su Consejo de Pa z, un nuevo y controvertido organismo internacional que, según dijo, trabajará con la Organización de Naciones Unidas (ONU). Sin embargo, para acceder a un puesto permanente habrá que pagar en efectivo 1,000 millones de dólares. Trump ha invitado a más líderes como el ruso Vladimir Putin, el ucraniano Volodimir Zelenski, el israelí Benjamin Netanyahu y el papa León XIV.
Inflación rebelde
La mañana de este jueves, el Inegi informó que la inflación general de México fue de 3.77% anual en la primera quincena de enero, impulsada por el índice de precios subyacente, que incluye a la vivienda, refrescos y cigarros.
Siller señala que en este contexto, el Banco de México (Banxico) debería dejar sin cambios la tasa de interés de referencia, en 7%, ya que persisten las presiones inflacionarias para los siguientes meses.
Banamex no descarta que el banco central deje sin cambios su principal instrumento de política monetaria en lo que resta del 2026, e incluso que habría un aumento el año entrante. Este escenario, añade, lleva a una búsqueda de mayores rendimientos por parte de los inversionistas dado el amplio y mayor diferencial que prevalecería con respecto a EU, y a las tasas de otras economías avanzadas.
¿Es bueno el súper peso?
Una apreciación acelerada y sostenida del peso mexicano frente al dólar implica una pérdida de competitividad del país, ya que se encarecen las exportaciones nacionales.
México es uno de los exportadores líderes a nivel mundial y Estados Unidos es su principal socio comercial. Este año, los presidentes de Canadá, EU y México se reunirán para definir las nuevas reglas de su tratado comercial, el cual, a decir de los analistas, es de suma importancia para el futuro de las naciones involucradas.
Al cierre de noviembre de 2025, la balanza comercial del país arrojaba un superávit de 663 millones de dólares, de acuerdo al Inegi.

China es un actor central en la región, con 518,000 millones de dólares en comercio y casi 190,000 millones en IED acumulada.
En apenas dos décadas, China pasó de ser un actor marginal a convertirse en uno de los socios económicos más influyentes de América Latina. Es el segundo socio comercial más importante, después de Estados Unidos.
Pero en Sudamérica, que incluye Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, China desempeña un papel económico aún más importante, siendo el principal socio comercial de la región.
De acuerdo con un análisis del Centro de Estudios del Parlamento Europeo, este avance responde a una estrategia deliberada de largo plazo enfocada en asegurar el acceso a recursos naturales, ampliar mercados para sus manufacturas y consolidar su presencia económica y política en la región.
El documento subraya que América Latina se ha convertido en un socio clave para China por su abundancia de minerales críticos, su capacidad energética y su peso creciente en las cadenas globales de suministro.
El intercambio comercial entre China y América Latina se multiplicó de forma acelerada. Entre 2000 y 2020 creció 26 veces, al pasar de 12,000 millones a 315,000 millones de dólares. Para 2024, el comercio total alcanzó 518,000 millones de dólares y las proyecciones apuntan a que podría superar los 700,000 millones hacia 2035.
Las exportaciones latinoamericanas hacia China se concentran en productos primarios. Los minerales representan 32% del total, seguidos por oleaginosas como la soya con 18% y combustibles minerales con 12%. A cambio, China envía principalmente maquinaria, equipo eléctrico, vehículos y autopartes.
La mancha roja se extiende sin freno no solo en la región. Según el Lowy Institute, casi 80% de los países del mundo importan más productos desde China que desde Estados Unidos. El centro de investigación australiano trazó un mapa que muestra cómo el gigante asiático se convierte en el principal proveedor global, desplazando a Washington.
Las inversiones
Más allá del comercio, la inversión china deja una huella profunda, pues América Latina es el segundo mayor destino de inversión directa china, solo detrás de Asia. El acervo acumulado se estima en 187,500 millones de dólares, con cerca de dos terceras partes concentradas en energía, minería y recursos naturales, en particular minerales clave para la transición energética.
El Monitor de la Inversión Extranjera Directa China en América Latina y el Caribe señala que la inversión china en la región sumó 8,530 millones de dólares en 2024. Entre 2000 y 2024, el monto promedio anual se redujo de forma significativa, al pasar de 13,830 millones de dólares en 2015-2019 a 11,125 millones en 2020-2024, incluso por debajo del promedio de 2010-2014.
Brasil es por mucho el principal destino de la inversión china en la región, con un promedio anual de 2,678 millones de dólares entre 2000 y 2024, seguido por Perú con 1,460 millones, México con 990 millones y Argentina con 978 millones. Venezuela, en contraste, promedió apenas 129 millones de dólares anuales. Aun así, la estructura se ha diversificado de forma notable. Mientras que en 2000-2004 Brasil concentró 55.13% , su participación bajó a 30.50% en 2020-2024.
Recientemente, Argentina, Perú, México y Chile se consolidaron como los receptores más dinámicos, aunque Brasil mantiene el primer lugar.
Dominio en minería e infraestructura
El litio y el cobre ocupan un lugar central en esta estrategia. China ha invertido al menos 11,000 millones de dólares en proyectos de extracción de litio desde 2018, sobre todo en Argentina, Bolivia y Chile, el llamado triángulo del litio, que concentra cerca de la mitad de las reservas mundiales. En cobre, Chile y Perú, los dos mayores productores globales, tienen a China como su principal destino.
La infraestructura es otro eje clave. Desde 2018, China extendió a la región su Iniciativa de la Franja y la Ruta. Uno de los proyectos más emblemáticos es el megapuerto de Chancay, en Perú, que abrirá una ruta marítima directa con Asia y modificará la logística sudamericana al reducir la dependencia del Canal de Panamá.
Beijing también financia proyectos de aeropuertos, carreteras, puertos y ferrocarriles. Entidades chinas mantienen distintos niveles de propiedad o control sobre más de 100 proyectos portuarios en el mundo, al menos una docena en América Latina y el Caribe. A finales de 2024, la inauguración del nuevo megapuerto en Perú reforzó este despliegue.
De acuerdo con un análisis del Consejo de Relaciones Exteriores, el Banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportación e Importación de China figuran entre los principales prestamistas de la región. Desde 2005 han otorgado más de 120,000 millones de dólares a países y empresas estatales de América Latina y el Caribe, en muchos casos vinculados a petróleo y destinados a proyectos de energía e infraestructura.
Venezuela concentra casi 60,000 millones de dólares de estos préstamos, casi el doble que Brasil, el segundo mayor prestatario. China además participa como miembro no prestatario con derecho a voto en el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo del Caribe.
China también impulsa el desarrollo de la llamada nueva infraestructura, que abarca inteligencia artificial, energías renovables, ciudades inteligentes y tecnología 5G, con empresas de telecomunicaciones como Huawei al frente.
Inversión en México
La inversión china en México creció con rapidez en los últimos años, impulsada por la guerra comercial con Estados Unidos, la entrada en vigor del T-MEC y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, pero su peso sigue por debajo del capital estadounidense y del de otras economías avanzadas, aunque su presencia resulta cada vez más visible en sectores específicos.
Un reporte de la Reserva Federal de Dallas indica que México recibió 2,300 millones de dólares de inversión extranjera directa neta proveniente de China entre 2017 y 2024. Al incluir a Hong Kong, la cifra asciende a 3,200 millones de dólares, equivalente a 1.2% de la IED total captada por el país en ese periodo, frente a los 113,000 millones de dólares provenientes de Estados Unidos.
Pero resalta que estimaciones privadas sugieren una presencia mayor. Centros académicos y firmas de análisis calculan que las entradas acumuladas de inversión china desde 2017 oscilan entre 11,500 y 15,000 millones de dólares, debido a que muchas operaciones se canalizan a través de filiales extranjeras y no se registran directamente como capital chino.
Destaca que el sector automotriz encabeza esta estrategia. Proveedores chinos de autopartes concentran entre 40% y 45% del valor de la inversión china en México, sobre todo en sistemas eléctricos, componentes de arranque y piezas especializadas.
Aunque ningún fabricante chino de autos ha instalado plantas de ensamblaje, alrededor de 40 empresas chinas de autopartes ya operan en el país, lo que equivale a cerca de 3% de la producción nacional del sector.
Otros sectores clave incluyen energía, electrónica, maquinaria y manufactura ligera. Empresas chinas invierten en generación renovable, producción de paneles solares, centros de datos, electrodomésticos, equipos industriales y muebles. Entre los proyectos más relevantes figuran la compra de Zuma Energía por cerca de 1,000 millones de dólares, inversiones de Trina Solar en manufactura fotovoltaica, la expansión de plantas de Hisense y Lenovo y nuevas fábricas de maquinaria pesada en Nuevo León.
También Hutchison Ports, operador portuario de origen chino y uno de los más grandes del mundo, es un inversionista clave y constante en la infraestructura portuaria de México. Su presencia se extiende a puertos estratégicos como Lázaro Cárdenas, Veracruz y Ensenada, donde ha desarrollado terminales de contenedores y de usos múltiples, con inversiones enfocadas en ampliar capacidad, modernizar instalaciones y fortalecer la logística del país.
En términos geográficos, la inversión se concentra en estados del norte como Nuevo León, Chihuahua y Baja California, donde se integra a clústeres automotrices y electrónicos existentes.